SÉSAMO: PROPIEDADES Y BENEFICIOS DE UNA SEMILLA INTERESANTE

La sabiduría popular dice que “la esencia, en tarro pequeño se vende”. Y en este caso no podía tener más razón: las semillas de sésamo, pequeñas y sabrosas, son una muy buena fuente de nutrientes de alto valor biológico.

Para empezar, son ricas en ácidos grasos poliinsaturados (grasas buenas para el organismo, que incluyen los omega 3 y omega 6), que ayudan a disminuir el colesterol y, por lo tanto, previenen enfermedades cardiovasculares.

También son ricas en lecitina, que actúa como emulgente y ayuda a descomponer las grasas y el colesterol para que se disuelvan en agua y el cuerpo los elimine, explica Andrea Fuertes en MiFarmacia.es.

Además, las semillas de sésamo son una gran fuente de proteínas de origen vegetal (se absorben menos que las de origen animal), así como de hierro, calcio y zinc, imprescindibles para el correcto funcionamiento de los tejidos y para reforzar dientes y huesos (pero con un potencial menor que los mismos minerales de origen animal). Y ricas en fibra, perfectas para las personas con problemas digestivos.

Para aprovechar las propiedades del sésamo no basta con incorporarlo a nuestra alimentación. Como destaca la dietista Adriana Duelo, “para garantizar que nuestro organismo pueda digerirlo y absorberlo bien esimprescindible triturar las semillas hasta que queden parcialmente molidas. Las podemos tomar con variedad de alimentos: con batidos o yogures, por encima de las ensaladas o verduras, mezcladas con cremas… Otra manera de consumirlas es en forma de salsa, la llamada salsa tahini”, ingrediente básico del hummus.

Si no se trituran antes de incorporarlas a nuestros platos, entonces hay que masticarlas bien, porque, sino, el cuerpo no absorbe sus nutrientes. Y también es mejor tostarlas un poco, porque así desprenden sus grasas.

 

pan con semillas de sésamo
pan con semillas de sésamo (Pixabay)

 

Existe sésamo blanco y sésamo negro. Sus propiedades son casi idénticas, solo que el negro, por su color, contiene más antioxidantes. El sésamo blanco, cuando es muy blanco, seguramente está descascarillado y entonces pierde gran parte de sus nutrientes.

La nutricionista Lara Lombate recuerda que también existe el aceite de sésamo, otra forma de incorporarlo a nuestro día a día.

 

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