Un estudio de largo plazo descarta que el popular herbicida glifosato cause cáncer

Un gran estudio a largo plazo sobre el uso del popular herbicida glifosato por parte de los trabajadores agrícolas en Estados Unidos no ha encontrado ningún vínculo concluyente entre la exposición al fitosanitario y el cáncer, afirmaron científicos ayer jueves.

El nuevo estudio, que fue cubierto por Reuters, se basa en datos a largo plazo recopilados a través del “Estudio de Salud Agrícola” de Estados Unidos. Este ha monitoreado la salud de casi 90,000 personas en Iowa y Carolina del Norte desde 1993 a 2010 (incluidos los agricultores con licencia para aplicar fitosanitarios a sus cultivos) y sus cónyuges. Los investigadores afirman que entre más de 54,000 aplicaciones de fitosanitarios tomadas en cuenta en el estudio, el 83% correspondía a glifosato. Sin embargo, no encontraron un aumento significativo en los cánceres entre los expuestos al producto.

El uso generalizado del glifosato, que es el ingrediente principal del herbicida “Roundup” de Monsanto, se ha vuelto cada vez más controvertido ya que los estudios han producido resultados mixtos sobre los peligros que representa para los humanos.

Por ejemplo, un estudio de 2015 de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluyó que “es poco probable que [el glifosato] represente un peligro carcinogénico para los humanos”. Sin embargo, una revisión de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud clasificó al glifosato ese mismo año como “probablemente carcinogénico” para los humanos. Sin embargo, investigaciones posteriores descubrieron que se había omitido información clave del informe que respaldaba la conclusión de que el herbicida no causa cáncer en los animales.

Por otro lado, diversos expertos han criticado la metodología usada por la IARC así como también han salido a la luz pública diversos conflictos de interés de miembros del panel evaluador del mencionado organismo.

Aparte de la revisión realizada por la EFSA, otras recientes realizadas por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), la Autoridad de Protección Ambiental de Nueva Zelanda (EPA), la OMS y la FAO, la Agencia Canadiense de Reglamentación de Gestión de las Plagas de Canadá (PMRA), la Comisión de Seguridad Alimentaria de Japón (FSC), Administración de Desarrollo Rural de Corea (RDA) y el Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR), concluyen que es poco probable que el glifosato sea carcinogénico para los humanos.

David Spiegelhalter, profesor de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido, quien no participó en el estudio más reciente de largo plazo, afirma que el análisis ha sido “extenso y cuidadoso” y que no muestra “ninguna relación significativa entre el uso de glifosato y el cáncer”.

Según el reportaje de Reuters, el estudio sí notó que había “alguna evidencia de un mayor riesgo de leucemia mieloide aguda (LMA) entre el grupo con mayor exposición”, pero informa que la correlación “no fue estadísticamente significativa”.

Esta noticia llega al mismo tiempo que una votación de los países miembros de la Unión Europea deciden sobre una propuesta de la Comisión Europea para renovar la autorización del uso de glifosato por cinco años más, ya que la licencia actual expira el 15 de diciembre. La decisión ha dejado dividida a la Unión Europea, de acuerdo con BBC Noticias: Nueve países votaron en contra de la propuesta, incluidos Francia e Italia; 14 estados lo apoyaron, como Gran Bretaña; y cinco países se abstuvieron por completo de la votación, incluida Alemania.

El vicepresidente de estrategia de Monsanto, Scott Partridge, afirmó a Reuters que con respecto al cáncer en humanos, los resultados fueron sólidos. “Este es el mayor estudio de trabajadores agrícolas en la historia, durante el período más largo de tiempo”, dice. “Es el estándar de oro. . . y definitivamente demuestra en un entorno del mundo real que el glifosato no causa cáncer”.