Mira como el ser humano domesticó la papaya desde un pequeño ancestro silvestre

Investigadores mexicanos acaban de publicar una completa revisión sobre la domesticación, distribución y genética de la papaya, un popular fruto tropical y el tercero más cultivado a nivel global. Este fruto que se habría originado en Mesoamérica sería una excelente especie modelo para estudios genómicos que ayudarán a obtener información sobre el proceso de domesticación de cultivos tropicales.

Una gran cantidad de especies de plantas utilizadas por los seres humanos para diferentes propósitos, pero principalmente como alimento, se han originado y domesticado en la región mesoamericana. La papaya (Carica papaya) es la tercera cosecha tropical más cultivada en todo el mundo, y se ha formulado la hipótesis de que Mesoamérica es el centro más probable de su origen y domesticación.

Recientemente científicos mexicanos han publicado una revisión sobre la domesticación y genética de la papaya en la revista Frontiers in Ecology and Evolution, donde describen que muchas poblaciones silvestres de papaya crecen en toda Mesoamérica y, por lo tanto, representan el conjunto de genes de la variabilidad genética para una mayor evolución y el manejo futuro de los cultivos. Reconocen también que a pesar de su importancia, existe una escasez de información sobre el estado de las poblaciones silvestres de papaya, en comparación con el grado de conocimiento e interés sobre las variedades domesticadas.

De izquierda a derecha: Papayas silvestres; papayas de forma intermedia (posible híbrido entre plantas silvestres y domesticadas); y papaya domesticada (variedad Maradol).

Los investigadores revisaron la evidencia sobre las poblaciones silvestres existentes de papaya, así como su origen y distribución. Además, sintetizaron lo que se conoce en la historia de la domesticación de la especie, incluido el síndrome de domesticación que distingue a las papayas silvestres y domesticadas. Además, se realizó un recuento del uso de marcadores genéticos para evaluar la diversidad genética de la papaya silvestre y domesticada, y discutieron la importancia de la papaya como la primera especie con un cultivar transgénico que se liberó comercialmente hace 2 décadas (para resistencia al virus de la mancha anillada), y que además tiene su genoma completo secuenciado.

 

La evidencia de diferentes disciplinas sugiere que la papaya se originó y fue domesticada en Mesoamérica, y que las poblaciones silvestres en la región poseen, aún, una gran diversidad genética en comparación con la papaya domesticada.

Se describió la papaya como un modelo excelente para los estudios genómicos que ayudará a obtener información sobre el proceso de domesticación y la mejora de la papaya y otros cultivos tropicales. Agregan finalmente que comprender la ecología, la historia evolutiva y el proceso de domesticación de las especies más cultivadas, como la papaya, es necesario para mantener la seguridad alimentaria en el futuro y contrarrestar las amenazas futuras de sobrepoblación y cambio climático.