Argentina aprueba comercialmente una alfalfa genéticamente modificada

El Gobierno de Argentina aprobó la semana pasada la primera alfalfa transgénica para el país con resistencia al herbicida glifosato y con un menor contenido de lignina. En la actualidad, en la Argentina hay alfalfa transgénica ilegal que se introdujo sin haber sido autorizada su comercialización.

Con la resolución 33 de la Secretaría de Alimentos y Bioeconomía del Ministerio de Agroindustria de la Nación (Argentina), el pasado jueves 7 de junio conoció la habilitación para la comercialización de una solicitud que realizó la firma Indear, vinculada con el grupo Bioceres. A través de Bioceres, Indear hizo un acuerdo con Forage Genetics International, propiedad de la cooperativa de Estados Unidos Land O’Lakes. En la Argentina, la firma opera para sus productos con la marca WL.

La dueña del gen transgénico es precisamente la compañía norteamericana, pero Indear selló un convenio para tener la tecnología. “Es la primera alfalfa transgénica legal del país. El lanzamiento será en 2019, pero en esta primavera vamos a tener la primera importación de mercadería”, comentó Federico Trucco, CEO de Bioceres. Trucco destacó que la alfalfa sea tolerante al glifosato para el control de malezas y con reducción del contenido de lignina. “A iguales kilos de biomosa, se podrá tener más kilos de carne o leche, y se puede demorar el corte”, explicó sobre la alfalfa.

Esto último destacó, entre otros puntos, el Ministerio de Agroindustria. “Brindará al productor una mayor flexibilidad en elegir el momento de cosecha de forraje, pudiendo extender el intervalo entre cortes manteniendo una buena digestibilidad”, indicó.

Por su parte, el secretario de Alimentos y Bioeconomía, Andrés Murchison, remarcó la aprobación de la tecnología. “La biotecnología moderna está disponible ahora para un nuevo cultivo en la Argentina y, además de beneficiar a los agricultores por la simplificación de manejo que les ofrece, beneficiará también en forma sistémica a la producción ganadera y lechera nacional al optimizar la producción y calidad de la biomasa obtenida de la alfalfa, que es uno de sus principales insumos”, indicó.

La Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) celebró la aprobación del quinto transgénico en lo que va del año. Destacó la tolerancia al glifosato y remarcó: “Al tener menos lignina, aumenta el contenido de otras fibras más digestibles y mejora su fermentación por parte de las bacterias ruminales para producir ácidos grasos. Estos son usados por los animales para obtener energía que luego se transforma en carne y leche”.

Para asegurarse el cobro de la tecnología, la empresa implementará un sistema que garantice el retorno de la inversión, incluyendo en los contratos inspecciones a campo, según señaló el CEO de Bioceres.