Haciendo frente al cambio climático con Huertos Circulares

Haciendo frente al cambio climático con Huertos Circulares

 

Los huertos circulares son una alternativa de producción que se está aplicando actualmente en sur del Tolima, Colombia. Esta práctica se ha convertido en una estrategia fácilmente adoptada por las comunidades de esta zona. Pueden producir de manera rápida, mejorar las condiciones del suelo, ayudar con la diversidad del cultivo, regular el clima y por supuesto, incentivar el trabajo comunitario.


Es una iniciativa que ha sabido demostrar sus bondades y beneficios a todas las comunidades y familias que la han implementado.

Este método es una práctica de las comunidades indígenas Pijaos, siendo la cosmovisión que ellos han desarrollado en su espacio geográfico y cómo a partir de este son ellos los que han puesto su acento en buscar nuevas formas de producir en armonía con la naturaleza. Estas vías son realmente importantes en zonas tan secas y con altas temperaturas como la que se encuentran en el sur del Tolima.

 

¿Cómo se construye un huerto circular?


Primero selecciona un lote plano con drenaje y que esté condicionado para las necesidades del cultivo, luego se limpia el área de arbustos, rastrojo y pasto para elegir un centro o punto de partida. A partir del centro se miden 90 centímetros y se traza una circunferencia. Luego se miden 60 centímetros y se traza una segunda circunferencia, seguida de una tercera a los 130 centímetros. A partir de ahí, se sigue repitiendo el patrón 60/130 hasta donde finalmente se quieran proyectar estos anillos del huerto.

Se hace un canal recto de acceso que atraviesan los anillos que miden 60 centímetros de ancho, marcando las circunferencias para no perder el diseño y se empieza a picar el primer zanjón entre las medidas de 90 centímetros. La tierra se apila sobre los círculos formando terraplenes y camellones. Finalmente se empareja la tierra, se aplica bono orgánico y se riega para proceder a sembrar, aplicar el mando de bosque y ubicar las hojas de cobertura.



Básicamente el huerto circular tiene esta forma porque en primer lugar, lo que hace es airear el suelo a través de estos camellones y darle una profundidad más efectiva. Una vez que se han hecho las zanjas a la parte superior donde se encuentra toda la tierra que se ha removido, se le aplica materia orgánica a fin de mejorar la cantidad de nutrientes que tiene el suelo. Estos últimos se pueden observar en la gran entidad de micro-organismos y lombrices que no solamente se incorporan al sistema, sino que también se desarrollan en torno a este.

 

Posteriormente, se le agrega mantillo de bosque, a fin de que también se mejore la cantidad de micorrizas que tiene este suelo, fortaleciendo así las raíces de las plantas que allí se van a sembrar, soportando los vientos pero también mejorando su capacidad de absorción de agua.

La construcción del huerto permite que la estructura de los camellones circulares tenga una larga vida útil, que solo requiere manejo y mejora constante. También requieren un sencillo trabajo de ingeniería que combina el arreglo de pendientes, circulación de agua, suelo y sedimentos, que pueden ser controlados y ajustados fácilmente con el trabajo manual, además que mejora las condiciones físicas, químicas y biológicas del suelo, en varios metros alrededor del ecosistema.

 

Beneficios de los Huertos Circulares.


Lo que se produce con este sistema, se hace de acuerdo a las costumbres, tradiciones culturales y tradiciones alimentarias de cada comunidad. Se producen alimentos para las familias habitantes y los animales que estén siendo criados en estas poblaciones.

Esto quiere decir que es una iniciativa completamente articulada al territorio donde se aplique. No es una receta exacta, porque siempre habrá adaptaciones dependiendo de la comunidad y los ingredientes que estén acostumbrados a utilizar en actividades agrícolas.

Prácticamente es un ejercicio de identidad cultura, que reúne a las comunidades y las hace sentir lo que son como territorio. Digamos que es un mecanismo de defensa territorial, donde se manifiesta fundamentalmente la posibilidad de producir buenos alimentos y tener comida hecha por los mismos habitantes, haciendo notar que pertenecen a una tierra fértil, que puede ayudar a convertir la comunidad en un lugar 100% productivo.

Con los Huertos Circulares, una población puede hacerse digna para la vivencia, convivencia y armonía de todos sus habitantes, donde podrán aprender a funcionar como una asociación que crea sus propios beneficios.

 

Fuente: https://ecoinventos.com