Cinco países trabajan en el desarrollo de un protocolo para monitorear biodiversidad en tierras agrícolas

Expertos internacionales se reunieron en Honduras para definir herramientas para evaluar la conservación de biodiversidad en fincas.

 

Agricultura.

 

En el marco del proyecto Aprovechando el potencial de los árboles en fincas para cumplir con los objetivos de biodiversidad nacionales y mundiales, implementado en Ruanda, Uganda, Indonesia, Perú y Honduras, más de 15 expertos internacionales trabajan para concretar un protocolo unificado que servirá para evaluar la biodiversidad en las tierras agrícolas de los cinco países mencionados. 

El proyecto, conocido como Árboles en Finca, es desarrollado por un consorcio que lidera el Centro Internacional de Investigación en Agroforestería (ICRAF) y conforman el Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR), el CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza), la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), la Universidad de Göttingen, la Universidad Leibniz de Hannover y la Universidad de Tanjungpura. Su objetivo principal es ayudar a los países a incluir los aportes de los árboles en finca en los reportes ante la Convención de las Naciones Unidas para la Diversidad Biológica. 

Con el fin de trabajar en la definición de dicho protocolo, del 12 al 16 de noviembre, los expertos internacionales se reunieron en Honduras para desarrollar un taller donde también participaron más de 60 actores y socios locales. 

Durante la inauguración del taller, Rhett Harrison, investigador de ICRAF, presentó los avances del protocolo de biodiversidad y, luego de otras varias presentaciones por parte de los expertos, se revisaron los tres componentes principales de la metodología: inventario de árboles en fincas, monitoreo de aves y opciones para evaluar y monitorear otros indicadores. 

Sobre cada uno de estos componentes, los expertos deliberaron y dieron sus conclusiones y recomendaciones, las cuales se considerarán en el desarrollo de la versión final del protocolo. 

Eduardo Somarriba, líder del Programa de Agricultura, Ganadería y Agroforestería del CATIE, explicó que el protocolo de evaluación de biodiversidad y el proyecto Árboles en Finca, como tal, buscan proporcionar al gobierno de Honduras de una herramienta de monitoreo de bajo costo y fácil de usar, y la cual deberá seguir siendo utilizada para monitorear árboles y biodiversidad en fincas. 

“Los resultados que se obtengan ayudarán al gobierno a informar ante las Convenciones Globales de las Naciones Unidas sobre los avances en la conservación de la biodiversidad, al mismo tiempo que se involucra a los agricultores en el uso de los árboles para aumentar la producción sostenible en sus fincas”, afirmó Somarriba. 

Mauricio Guevara, ministro de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) de Honduras, habló en la inauguración del taller sobre el potencial de aumentar los árboles en las fincas y acrecentar la capacidad de Honduras para alcanzar las metas de biodiversidad. Además, agregó que los árboles en las fincas pueden ayudar a los agricultores a mitigar las consecuencias de los eventos climáticos. 

Por su parte, Anabel Gallardo, vicepresidente de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (FENAGH), expuso sobre los esfuerzos que la federación está desarrollando para impulsar sistemas de producción más sostenibles, entre ellos, la conformación de la Plataforma Nacional de Ganadería Sostenible desde donde se puede fomentar la introducción de árboles en finca. 

También, Francisco Aceituno, representante de la Dirección de Biodiversidad del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (DIBio-MiAmbiente), resaltó la importancia del proyecto para definir y monitorear indicadores de biodiversidad y expresó que la Dirección de Biodiversidad está atenta a adoptar las herramientas generadas por el proyecto, siendo esta dependencia el punto focal del proyecto en país. 

Los últimos días del taller, los expertos visitaron la zona de Catamacas, Olancho (uno de los sitios piloto del proyecto) con el objetivo de contextualizar lo discutido hasta ese momento y obtener elementos para la definición de los detalles de la metodología. En este sitio se visitó una finca ganadera y otra productora de café, dos rubros altamente potenciales para integrar árboles, en donde interactuaron con los agricultores y discutieron sobre los desafíos productivos y ambientales y las posibles soluciones que deberían adoptarse para enfrentarlos. 

Finalmente, en Catacamas también se llevó a cabo una reunión con actores y autoridades locales, en la Universidad Nacional de Agricultura (UNA). En esta reunión, Harrison presentó los avances del protocolo para monitorear biodiversidad en fincas y las implicaciones a nivel local. 

En este espacio, la UNA compartió experiencias sobre el monitoreo de grandes felinos y sus presas como indicadores de biodiversidad; mientras que el Instituto de Conservación Forestal (ICF) mostró los esfuerzos en certificación de árboles para incentivar el incremento de la cobertura vegetal en la zona. 

Somarriba resaltó el importante papel de la UNA al desarrollar estudios que permiten identificar las mejores opciones de intervención para los productores y para generar evidencias de la contribución de los árboles a la biodiversidad y a los ingresos de las familias rurales. 

A esta reunión se hicieron presentes más de 60 personas, quienes evidenciaron interés por el tema de árboles en fincas y por participar en los estudios y actividades del proyecto.

 

Fuente: http://www.dicyt.com