ALIMENTACIÓN

Así la alimentación puede ayudarte a combatir el estrés

La pandemia contribuyó a incrementarlo. Modificaciones en el estilo de vida para recuperar bienestar.

La pandemia de coronavirus provocó una caída en el bienestar general de las personas. La preocupación, el miedo y la incertidumbre que viene generando desde hace más de un año la crisis sanitaria contribuyó, entre otras cosas, a incrementar los niveles de estrés de la población. La alimentación puede verse afectada ante estas condiciones, por lo que especialistas aconsejan prestar especial atención a lo que consumimos y cómo lo hacemos.

“El estrés es una situación física o emocional, que desencadena la secreción de un neurotransmisor llamado adrenalina. Existen varios tipos, el positivo, que surge como forma de defender el cuerpo, y el negativo, que se produce cuando se exacerba la respuesta", explica la María Isabel García, coordinadora de la Licenciatura en Nutrición de la Universidad ISALUD.

Falta de sueño o interrupciones en el descanso, dolor de cabeza, nervios o ansiedad, dolor de estómago, tensión muscular y calambres, cansancio, problemas con la memoria y la concentración, aumento de la irritabilidad, reacciones exacerbadas, dolores de pecho y hasta aumento de peso corporal son algunos de los síntomas con los que puede manifestarse el estrés.

“En ocasiones, el estilo de vida actual hace que el estrés mental sea de larga duración, y puede ser que el organismo se encuentre en un estado de alerta durante períodos prolongados. El estrés físico es por lo general pasajero y luego de que cesa los niveles hormonales vuelven a la normalidad y el sistema nervioso recobra un estado menor de alerta”, sostiene García.

Cambios en el estilo de vida

Como estrategias para controlar los factores estresantes externos, la profesional destaca la importancia de los hábitos. ¿Los principales? Una dieta saludable, la práctica de ejercicio en forma regular y un buen descanso.

La alimentación, dice, puede verse alterada ante el aumento de los niveles de estrés. "Todas estas situaciones modifican la forma de alimentación y crean hábitos basados en la emoción", apunta.

Y continúa: "Muchas personas para reconfortarse comen alimentos con alto contenido de grasas, sal y calorías, lo cual puede llevar no sólo al aumento de peso, sino también a un deterioro de la salud y a un aumento en los niveles de colesterol, presión arterial, con el consecuente riesgo de enfermedades cardiovasculares, problemas osteoarticulares, disfunciones respiratorias, aumento del riesgo de ciertos cánceres, diabetes y desórdenes del sueño”, precisa.

Una herramienta que puede ayudar a detectar si la alimentación se ve modificada por las emociones es llevar un registro escrito de las situaciones de ingesta. Es decir, anotar qué comemos, por qué, dónde, con quién y cómo nos sentimos mientras comemos. ¿El objetivo? Comprender de qué manera las elecciones alimentarias que hacemos se vinculan con diferentes situaciones.

¿Alimentos antiestrés?

Con respecto a qué alimentos pueden ayudar a mejorar los niveles de estrés, la licenciada explicó que la bibliografía destaca a aquellos que elevan los niveles de serotonina, una sustancia química del cerebro que actúa como calmante, y también a los que contribuyen a reducir los niveles de cortisol y adrenalina, las hormonas del estrés.

La nutricionista aconseja incorporar:

?Todos los hidratos de carbono complejos que hacen que el cerebro fabrique más serotonina. Estos están presentes en las pastas, panes, azúcares, avena y cereales integrales.

?Estudios también sugieren que la vitamina C, presente en los cítricos, entre otros alimentos, puede reducir los niveles de hormonas del estrés al mismo tiempo que refuerza el sistema inmunológico.

?El magnesio, presente en algunos vegetales de hoja verde, como la espinaca, ayuda a regular los niveles de cortisol y suele estar bajo en este tipo de situaciones.

?Los ácidos grasos omega 3, presentes en los pescados azules, como atún, caballa, salmón, entre otros, pueden evitar aumentos repentinos en estas hormonas y a su vez proteger de las enfermedades coronarias.

?Además, algunos tipos de té pueden ayudar a mitigar los niveles de cortisol después de situaciones estresantes, mientras que el café produce un efecto contrario.

?Los vegetales crudos, en tanto, pueden combatir los efectos del estrés de una manera mecánica, ya que masticar alimentos que signifiquen un esfuerzo ayuda a relajar la mandíbula tensa.

?Otro disruptor del estrés es la leche, gracias al calcio que puede reducir los espasmos musculares y aliviar la tensión, aunque siempre es conveniente consumir lácteos descremados.

Fuente: https://www.clarin.com/

¿Querés publicitar?