ALIMENTACIÓN

Demencia y Alzheimer: un huevo al día ayuda en la prevención

El sencillo y accesible hábito alimenticio de comer un huevo al día, se asocia con extraordinarios beneficios para disminuir el riesgo de demencia e inclusive mejora el rendimiento congnitivo ¡sobre todo en los hombres! La principal razón se relaciona con su contenido en una sustancia llamada fosfatidilcolina

A estas alturas todos sabemos que los huevos son buenos para la salud, física y mental. Lo cierto es que hoy en día sabemos que son un tesoro nutricional de grandes propiedades terapéuticas: son ricos en proteínas de alto valor biológico, vitamina D y B12, grasas saludables, colina y otros nutrientes críticos, no en vano han recibido el visto bueno de la comunidad científica. Por fortuna, actualmente los huevos adquirido un papel importante en la nutrición y forman parte de los alimentos básicos en la prevención de numerosas enfermedades. Tal es el caso de un reciente estudio, en el cual se demostró que los huevos pueden ser un extraordinario aliado cotidiano en la prevención de ciertos tipos de demencia. 

Teniendo en cuenta que los huevos son un alimento tan completo y básico, del cual nunca se deja de investigar, vale la pena estar informados sobre sus bondades. Un equipo de investigación en Finlandia, encabezó un interesante estudio que fue publicado en The American Journal of Clinical Nutrition. En dicho trabajo de investigación se comprobó que la fosfatodilcolina, también conocida como lecitina: se asocia con un menor riesgo de demencia y un mejor rendimiento cognitivoDe manera particular notaron significativas mejorías en los hombres. Según el estudio, el riesgo de demencia es un 28% menor entre los hombres con el mayor consumo de fosfatidilcolina a través de la dieta, en comparación con los hombres que consumían menos de esta sustancia. Cabe mencionar que los participantes también obtuvieron calificaciones más altas en las pruebas de memoria y lingüísticas.

Como dato al margen, vale la pena mencionar que el organismo produce lecitinas al descomponer la fosfatodilcolina procedente de los alimentos ricos en colina y fosfatos. Lo cierto es que las lecitinas juegan un papel importante en la salud: las membranas de las células que regulan la entrada de nutrientes en la célula, están compuestas en gran parte de lecitina. Sin ella, las membranas se endurecerían. Si las membranas y las células están cuidadas y sanas, la comunicación hormonal y los procesos metabólicos mejoran. No en vano se asocian con grandes beneficios para la salud, entre los que se destacan los siguientes beneficios: 

– Disminuyen la absorción del colesterol y son de gran ayuda en la prevención de la ateroesclerosis. También reducen los niveles plasmáticos de homocisteína, asociados a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Por lo tanto es un nutriente básico en la prevención de condiciones cardíacas.

– Mejoran el proceso digestivo y la absorción de los nutrientes.

– Mantiene el hígado saludable al mantener las grasas en emulsión. Por lo tanto son un gran aliado en la prevención del hígado graso.

– Intervienen en la producción acetilcolina en el cerebro, un neurotransmisor que promueve las transmisiones del sistema nervioso. Con ello se fortalece el funcionamiento del sistema nervioso, la capacidad cognitiva, la memoria y la concentración. Además son un gran aliado para combatir los casos de fatiga mental. 

¿En qué consistió el estudio? Los investigadores observaron a 2.497 hombres sin demencia que tenían entre 42 y 60 años cuando participaron en un ensayo médico finlandés de 1984 a 1989. El equipo analizó 22 años de hábitos alimentarios autoinformados, así como las tasas de demencia y Alzheimer de National Health. registros. Además, un subconjunto de 482 hombres completaron cinco pruebas de rendimiento cognitivo durante cuatro años. Cabe mencionar que el análisis tuvo en cuenta otros factores, incluidos los genes asociados con la demencia y que son considerados una de las posibles causas de desarrollar complicaciones.

Si bien el estudio encontró que los huevos son la principal fuente de fosfatidilcolina y de cierta manera una de las alternativas más accesibles, es importante apostar por consumir los huevos enteros que contienen cerca del 39% de esta sustancia (ya que la mayo parte de está importante sustancia se encuentra en la yema). También mencionan buenas alternativas para quienes no se consideran amantes del huevo, especialmente en alimentos de origen animal como son las carnes, especialmente de pescado, aves de corral y productos como el hígado. Además por fortuna también se encuentran en excepcionales fuentes de origen vegetal: soja y derivados, maíz, girasol, nueces, cacahuates, sésamo, lentejas negras, cereales integrales, semillas, coliflor y repollo. Sin lugar a dudas este tipo de hallazgos llegan para comprobar aún más que la nutrición, es la mejor medicina. Finalmente una buena alimentación si marca la diferencia en la prevención y el control de numerosas enfermedades crónicas.

Fuente: https://eldiariony.com/

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