INTERÉS GENERAL

Un estudio alemán revela que el cracker intensivo del grano de maíz, con fibra larga, mejora la digestibilidad

Expertos de la Universidad de Ciencias de la ciudad de Osnabrück midieron y compararon el impacto del tamaño de fibra en el engorde y la producción de carne.

Los balances entre fibra larga y corta, y el procesamiento del grano que conforman la ración animal de cualquier establecimiento de engorde bovino o de producción lechera, siempre es motivo de estudio.

En este caso, expertos de la Universidad de Ciencias Aplicadas de la ciudad de Osnabrück, al noroeste de Alemania, obtuvieron interesantes conclusiones sobre el procesamiento de la planta de maíz, en relación al tamaño de fibra y picado del grano, en animales de invernada con destino al consumo de carne de un establecimiento del sur del país, en la ciudad de Münster-Amelsbüren.

Ellos trabajaron en la prueba con la tecnología que portan las picadoras Claas, el Shredlage, la cual, concluyeron, genera una estructura física del silaje que mejora la digestibilidad en relación al ensilaje convencional de maíz picado corto.

En la prueba, que se extendió por 243 días, los especialistas compararon la alimentación elaborada con este tecnología versus el ensilaje de maíz convencional en aspectos animales como la ganancia diaria, la digestibilidad, el pH ruminal y el rendimiento en carne de los animales en engorde.

Para la experimentación, el picado se realizó con dos máquinas Claas, la Jaguar 970 para silaje de maíz convencional, con una diferencia de velocidad de trabajo de 30% y una longitud teórica de corte de 8 milímetro. Por su parte, con la Jaguar 950, con cracker Shredlage, la diferencia de velocidad fue de 50% y una longitud de corte de 26 milímetro.

Así, el material picado se colocó en un silo aéreo convencional, y los silajes adyacentes, y fueron compactados por tractores de diferentes peso: el de fibra corta con un 18 toneladas y el otro silo con un tractor de 22 toneladas.

RESULTADOS

Después de un período de ensilaje de 11 semanas, se comenzaron a alimentar 72 novillos Fleckvieh.

Las raciones diferían únicamente en cuanto a la longitud de corte del ensilado de maíz, la adición de heno y el grado de suplementación isoenergética (triticale, centeno y maíz en grano. La ración de prueba y la ración de control siempre tenían un contenido de energía y nutrientes comparables.

Todos los animales se pesaron el día 64 del ensayo y nuevamente el día 176. También se realizó lavado de estiércol en diez ocasiones con el fin de extraer conclusiones sobre la digestibilidad de las raciones. Finalmente, en el momento de la faena se establecieron y compararon el peso de la carne, el grado de conformación y de grasa.

– A 224 kilos de materia verde/ metro cúbicos de fibra corta y 216 kilos de materia verde en el caso del Sherdlage se encontró el mismo grado de compactación en el silo aéreo sin diferencias significativas.

– Tampoco hubo diferencias significativas en la ingesta: 10,5 kilos de materia seca para la fibra corta, mientras que para la cifra larga fue de 10,2 kilos de materia seca.

– En el día 176, 648,6 kilos fue el peso alcanzado por los animales del grupo Sherdlage, un 7,4 kilos menos que los del grupo de ensilaje picado corto.

– Sin embargo, en el peso de la carne comparativo, los resultados mostraron otros datos: los que consumieron silaje de fibra larga tenían un peso en carne de 402,9 kilos, unos 6 kilos más que la cifra correspondiente para los animales de ensilaje de picado corto.

– Luego del lavado del estiércol, los tamices superior y medio contenían menos residuos de la variante fibra larga que de la variante de ensilaje de picado corto. Por tanto, se puede concluir que la digestibilidad de la ración fue mejor, a pesar de la mayor longitud de corte.

Fuente: https://www.infocampo.com.ar/

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