AGRICULTURA

El control de plagas ya tiene una solución amigable con el medio ambiente

De la mano de Koppert Argentina, te contamos en qué consisten las protecciones biológicas de cultivos, un desarrollo que nace en el seno del universo académico y que el mercado agrícola venía necesitando

Hace años que la investigación en universidades e institutos de fitopatología está enfocada en encontrar soluciones amigables con el medio ambiente. Sin embargo, la resonancia del tema en el ámbito privado es reciente y de a poco está llegando a los productores que toman conciencia y se hacen eco demandando respuestas ecológicas frente a enfermedades y plagas. Hoy, empresas como Koppert Argentina están desarrollando productos para atender esta tendencia tan necesaria como irreversible.

La multinacional de origen holandés, Koppert, es líder mundial en el desarrollo de defensivos biológicos, es decir, productos fitoterápicos (fungicidas, nematicidas e insecticidas) cuyos principios activos son organismos vivos.

Insecticidas que revolucionan el mercado

El desembarco de Koppert en Argentina se produce mediante la fusión con la empresa nacional, Nitrasoil. Esta fusión se inició con el registro de un biofungicida (Trichodermil SC), que ya cuenta con el aval de SENASA como fitoterápico y continuará con la incorporación a su portfolio de dos insecticidas biológicos. Ambos formulados están desarrollados con hongos entomopatógenos y desde hace dos campañas están siendo ensayados a campo para completar la etapa de registro que le permitirá a la empresa comercializarlos en el país.

Estos insecticidas se desarrollaron para el control de plagas que afectan a los cultivos de soja, maíz y sorgo y también causan daños severos en cítricos y tomate. Así es como Koppert Argentina podrá ofrecer próximamente a los productores nacionales, un nuevo desarrollo formulado con el hongo Isaria fumosorosea cuyos conidios (estructuras de resistencia del hongo) se depositan una vez pulverizados sobre el tegumento del insecto, lo colonizan y degradan causando su muerte. Este desarrollo ha demostrado eficiencia en el control de la chicharra del maíz (Dalbulus maidis) y del gusano cogollero (Helicoverpa armigera), ambas plagas con incidencia muy importante en el norte de nuestro país.

La próxima solución, que se lanzará en breve, se desarrolló para el control de la arañuela roja, un enemigo conocido de la soja, que en condiciones de sequía aparece y causa enormes daños. Su componente activo son conidios del hongo entomopatógeno Beauveria bassiana que son capaces de colonizar y matar los diferentes estadíos de desarrollo del patógeno, es decir que es efectivo sobre pupas, larvas y adultos.

Las soluciones biológicas hoy son una realidad gracias a Koppert Argentina. Porque finalmente, el futuro ya llegó.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/

¿Querés publicitar?