INTERÉS GENERAL

Nuevos tipo de forraje, una bebida, máscaras y algas marinas: las soluciones mundiales para reducir las emisiones de metano de la ganadería

Cada vez más compañías y firmas internacionales se dedican a estudiar cómo disminuir la cantidad de gas en la atmósfera y lograr continuar con la producción bovina sin afectar el medio ambiente. La inquietud gana relevancia en el marco de la cumbre COP26 que comienza en Escocia.

Hace cuatro años, productores ganaderos de Canadá comenzaron a alimentar a sus vacas con un ingrediente especial llamado Bovaer, que contiene 3-NOP, un compuesto orgánico que inhibe la producción de metano de las vacas.

Los agricultores finalmente alimentaron con forraje enriquecido a 15.000 animales y redujeron sus emisiones de metano en un 30% en promedio y hasta en un 80%, según consignó el diario británico The Guardian.

Especialistas indicaron que el 3-NOP se posiciona como uno de los varios métodos que se están desarrollando para reducir el metano, que en comparación con otros Gases de Efecto Invernadero (GEI), tiene un efecto de calentamiento global 30 veces mayor que el dióxido de carbono.

Según la ONU, las más de mil millones de cabezas de ganado del planeta generan alrededor del 32% del gas, que normalmente eructan y el tema gana relevancia en el marco de la cumbre COP26 de Naciones Unidas, que comienza esta semana en Glasgow, Escocia, anunciada como una oportunidad decisiva para salvar al planeta de los efectos del cambio climático. El objetivo es mantener vivo el límite del calentamiento global a 1,5°C, por encima de los niveles preindustriales, el nivel que los científicos dicen que evitaría sus consecuencias más destructivas.

Mark van Nieuwland, director del programa de Royal DSM, la empresa holandesa de biociencia detrás del Bovaer, explicó que el ganado puede ser una herramienta excepcionalmente poderosa para hacer frente a la crisis climática.

Y destacó que agregar pequeñas cantidades a la dieta diaria de una vaca puede reducir la producción del gas sin ningún impacto en el apetito de los animales o el sabor de los lácteos o la carne. Por el momento, el producto está aprobado en Brasil y Chile, y la empresa anticipó la posible aprobación de varias naciones europeas y de Estados Unidos.

Los beneficios de las algas marinas

En tanto, los investigadores también están explorando un compuesto que destruye el metano: las hojas plumosas de las algas Asparagopsis. Muchas de estas especies contienen el compuesto bromoformo que bloquea las reacciones enzimáticas de los metanógenos cuando se incorporan a la comida del ganado.

Ermias Kebreab, investigador de la Universidad de California, descubrió que rociar 85 gramos de algas al día en el alimento de una vaca reduce la producción de metano en más de un 80%. La cantidad es lo suficientemente baja como para que las vacas no puedan detectarla y la carne no tenga regusto.

Según afirmó, las algas “no necesitan tierra, agua dulce o fertilizantes para crecer y reduce las emisiones en cantidades asombrosas. Es una solución en la que todos ganan”. Varias empresas emergentes ya descubrieron su potencial, pero aún se requiere de mucha investigación para detectar los posibles riesgos, que incluyen la toxicidad de las vacas.

Bebidas fermentadas y vacunas

“Se está viendo mucha más participación de la industria”, dijo Harry Clark, director del Centro de Investigación de Gases de Efecto Invernadero Agrícola de Nueva Zelanda, quien se encuentra desarrollando un aditivo llamado Kowbucha, en referencia un bebida fermentada del mismo nombre, para lograr reducir las emisiones en su país.

El programa involucra a investigadores que trabajan para identificar ganado que es naturalmente emisor de metano bajo para la cría futura y otros científicos están desarrollando una vacuna que produce anticuerpos dirigidos contra el metanógeno.

Por último, en lugar de detener el metano en su origen, otros profesionales trabajan en atraparlo antes de que sea liberado por los animales. En ese sentido, una empresa británica creó una máscara que podría neutralizar aproximadamente el 50% del metano cuando las vacas lo eructan.

La enorme potencia del metano significa que limitar la cantidad que llega a la atmósfera “presenta una gran oportunidad para que reduzcamos nuestra contribución al calentamiento global a corto plazo”, dijo Bojana Bajželj, investigadora en ciencias de la sostenibilidad alimentaria en la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas, y concluyó que el camino a seguir es abordar el desafío “desde todos los ángulos”.

Fuente: https://tn.com.ar/

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