ALIMENTACIÓN

Consecuencias de tomar un exceso de cafeína

La cafeína está presente de forma natural en muchas plantas diferentes como hojas de té, nueces de cola, vainas de cacao o granos de café. Ahora bien, la cafeína sintética es una sustancia amarga utilizada para elaborar bebidas, alimentos e incluso medicamentos.

La mayor parte del consumo de cafeína procede de las bebidas y su mayor o menor concentración dependerá del producto que se trate. No es lo mismo tomar una taza de té que un café o una bebida energética. De hecho, este último producto contiene grandes cantidades de cafeína, incluso los jóvenes pueden mezclarlas con alcohol, un cóctel muy peligroso.

Pero, ¿cuáles son las consecuencias de tomar un exceso de cafeína? ¡Te lo contamos!

Tomar cafeína estimula al sistema nervioso central, lo que puede proporcionarte un arranque de energía importante para empezar el día más despierto. Además, se trata de una sustancia diurética que ayuda a que el organismo se deshaga del agua y la sal sobrante. No obstante, por otro lado aumenta la presión arterial e incluso puede aumentar el ácido en el estómago, lo que puede acarrear acidez o malestar.

Ahora bien, ¿qué pasa si tomamos demasiada cafeína? Evidentemente, los efectos se intensifican y aparecen otros secundarios que pueden producir mucho malestar. Para muchas personas no es malo consumir diariamente unos 400 miligramos de cafeína, aunque otras personas son más sensibles a sus efectos y no deben tomar nada.

Sea como sea, el problema real es el exceso de cafeína en nuestro cuerpo. Las consecuencias pueden ir desde insomnio o ritmo cardíaco acelerado hasta mareos o dolores de cabeza, pasando por temblores, deshidratación, ansiedad o síndrome de dependencia, que incita a la persona a seguir abusando de esta sustancia.

Ahora que ya conoces las consecuencias de tomar un exceso de cafeína es importante saber las personas que deberían evitar su consumo.

Cualquier profesional de la salud te indicará que debes reducir su consumo o directamente evitarlo si te encuentras en uno de los siguientes casos:

  • Embarazadas, pues en su recorrido, la cafeína ha de pasar por la placenta del bebé.
  • Mujeres que están amamantando a sus bebés, pues la cafeína pasa a ser consumida por el niño.
  • Personas con problemas de ansiedad.
  • Si se tienen migrañas habitualmente o se padecen dolores de cabeza crónicos.
  • Problemas o alteraciones en el sueño como puede ser insomnio.
  • Personas con presión arterial alta o que presenten ritmos cardíacos irregulares o rápidos.
  • Los niños o adolescentes son más sensibles a los efectos de la cafeína y no deben tomarla.
  • Personas con úlceras o reflujos gastroesofágicos.
  • Pacientes que están ingiriendo determinados medicamentos para el corazón o el asma. Si se sigue algún tratamiento específico, lo más aconsejable es consultar al médico si la cafeína puede provocar una interacción en los suplementos o antibióticos tomados. 

Sí, tomar exceso de cafeína de forma regular para luego dejarlo de un día para otro puede acarrear un estado de abstinencia. Los síntomas de las personas que lo padecen van desde el dolor de cabeza a la somnolencia, la irritabilidad, náuseas o la dificultad para concentrarse. Por suerte, este tipo de síntomas desaparecen en varios días. 

Esta información no sustituye en ningún caso al diagnóstico o prescripción por parte de un médico. Es importante acudir a un especialista cuando se presenten síntomas en caso de enfermedad y nunca automedicarse.
 
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