ALIMENTACIÓN

El consumo regular de este fruto podría reducir el riesgo de demencia

Las frutas y verduras son parte vital de nuestra alimentación. Pueden ayudar a prevenir todas las formas de malnutrición (desnutrición, deficiencia de micronutrientes, sobrepeso y obesidad) y reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles, recuerdan las autoridades sanitarias.

Su consumo reporta múltiples beneficios, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS): contribuye al crecimiento y desarrollo de los niños, mejora la salud mental, ayuda a mantener la salud cardiovascular, se relaciona con un menor riesgo de cáncer y disminuye las posibilidades de desarrollar obesidad.

Frutas hay de muchos tipos y casi de todos los colores. Varias investigaciones se han centrado en analizar las propiedades de los arándanos. Un nuevo estudio de la Universidad de Cincinnati descubrió que agregar arándanos a la dieta diaria de ciertas poblaciones de mediana edad puede reducir las posibilidades de desarrollar demencia en la vejez. Los hallazgos fueron publicados recientemente en la revista Nutrients.

Los investigadores destacan que los arándanos tienen un nivel particularmente alto de micronutrientes y antioxidantes llamados antocianinas. Las antocianinas ayudan a dar a los arándanos su color homónimo y también ayudan a defender las plantas contra la exposición excesiva a la radiación, los agentes infecciosos y otras amenazas.

Con este trabajo, el equipo quería estudiar a personas de mediana edad para centrarse en la prevención de la demencia y la reducción del riesgo. Los investigadores inscribieron a 33 pacientes de alrededor del área de Cincinnati entre las edades de 50 y 65 años que tenían sobrepeso, prediabetes y habían notado una disminución leve de la memoria con el envejecimiento. Robert Krikorian, quien lideró el estudio, explica que esta población tiene un mayor riesgo de demencia en la vejez y otras afecciones comunes.

Durante un período de 12 semanas, se les pidió a los pacientes que se abstuvieran de consumir bayas de cualquier tipo, excepto un paquete diario de suplemento en polvo para mezclar con agua y consumir con el desayuno o la cena. La mitad de los participantes recibieron polvos que contenían el equivalente a media taza de arándanos enteros, mientras que la otra mitad recibió un placebo.

Los participantes realizaron pruebas que midieron ciertas habilidades cognitivas que disminuyen en pacientes con envejecimiento y demencia en la vejez, como funciones ejecutivas como la memoria de trabajo, la flexibilidad mental y el autocontrol.

Krikorian señala que los participantes del grupo tratado con arándanos mostraron una mejora en las tareas cognitivas que dependen del control ejecutivo. Los pacientes de este grupo también tenían niveles más bajos de insulina en ayunas, lo que significa que los participantes habían mejorado su función metabólica y podían quemar grasa para obtener energía más fácilmente. Además, se mostró un “grado leve adicional de desacoplamiento mitocondrial superior”, un proceso celular que se ha asociado con una mayor longevidad y un estrés oxidativo reducido.

"Este último hallazgo fue exploratorio, pero apunta a un mecanismo potencial e interesante para los beneficios de los arándanos", sigue Krikorian. Pero la conclusión principal del estudio actual es que la suplementación regular con arándanos en las dietas de mediana edad puede reducir las posibilidades de desarrollar demencia en la vejez.

Sin embargo, los investigadores reconocen limitaciones. Sobre todo, el tamaño de la muestra. Por tanto, reproducir estos hallazgos a escala mayor será prioritario en el futuro.

Fuente: Mundo Deportivo el diario deportivo Online

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